Presupuesto para el carro de la compra: cómo planificarlo

Uno de los grandes reclamos de la venta tradicional en supermercados es la colocación de los artículos a la vista del consumidor. Colores, formatos y disposición en estantes no son casuales.

La compra por impulso es el resultado de no planificar la compra, pero ese no es el único problema que podemos encontrar si no llevamos a cabo un presupuesto realista sobre lo que pretendemos gastar en nuestro carro de la compra.

En primer lugar, conviene decidir qué partida presupuestaria vamos a destinar a la compra, y a continuación esa partida la dividiremos entre aquellos productos que se compran de vez en cuando, como la sal del lavavajillas, y aquellos que se tienen que comprar con mayor frecuencia, como las bebidas o los artículos de nevera.

Lo siguiente es hacer una estimación de cada cuánto reponemos los artículos que se gastan con menor frecuencia. Esto es importante, porque estos productos duran mucho, pero su compra suele representar un golpe importante para nuestro bolsillo, y si se nos juntan en una misma compra varios productos de este tipo… el presupuesto se nos irá en eso y no podremos destinarlo a otras cosas que son más del día a día.

A partir de ahí, es cuestión de tener claro qué gastamos y en qué artículos, eligiendo para cada compra la mejor relación calidad / precio y recordando que en muchos comercios se fijan las ofertas contando con que el cliente comprará otros artículos, sobre los que se cargará un ligero sobreprecio para compensar. Nadie regala nada, así que la mejor opción es comparar precios.

Un buen planificador sabe cómo rehacer un plan cuando surge un imprevisto, de manera que siempre que se pueda hay que dejar un pequeño margen para la corrección. Que no es lo mismo que improvisación.

Planificar la compra puede parecer una recomendación exagerada, de control freak, pero varios estudios de mercado aseguran que una compra no planificada lleva a la compra por impulso, y los datos son claros: en un supermercado, hipermercado o gran superficie, la compra planificada representa un 45% de lo que adquiere el cliente. El otro 55% es compra por impulso.

Y la compra por impulso, la mayor parte de las veces, nos llena de artículos que no necesitamos, por lo que, si el objetivo es comprar con cabeza, el primer paso es tener muy clar qué vamos a meter en el carro de la compra.

Imagen | Polycart

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>