Cómo preparar el mejor café del mundo

Preparar un café

Si el pasado martes veíamos cómo elegir el mejor café del mundo, hoy nos va a tocar preparar ese café para disfrutar de un buen rato en compañía de esa bebida tan aromática como agradable, que admite múltiples posibilidades de acompañamiento y que en su elaboración final encierra todo un arte.

El grado de molienda del café determinará en buena manera el ritmo al que lo atravesará el agua y, por lo tanto, condicionará el resultado final. Un grano poco molido dará lugar a un café molido grueso, el paso del agua será rápido y el café saldrá poco concentrado y algo falto de sabor. En el extremo opuesto está el grano de café molido fino, que opone más resistencia al paso del agua y da lugar a un café fuerte y amargo.

El café molido grueso es apropiado para cafeteras eléctricas de filtro y para las cafeteras italianas (las llamadas oroley, por la marca), mientras que el café molido fino es idóneo para las cafeteras expreso (como las del bar).

A la hora de preparar el café, hay que tener en cuenta la calidad del agua, que es la base de la bebida. Lo más adecuado es emplear agua mineral de baja mineralización. Si se emplea agua del grifo, es mejor dejarla reposar para que pierda parte del olor a cloro. Sin embargo, se desaconseja completamente el uso de agua corriente si la zona es de aguas duras, con grandes concentraciones de cal.

La cantidad de agua es otro pilar de un café bien elaborado en una cafetera italiana, donde el nivel máximo del agua lo marca la válvula que lleva instalada el cuerpo inferior de la cafetera. Emplearemos siempre agua del tiempo, sin precalentar, ya que todo el proceso de ebullición debe darse dentro de la cafetera.

La cantidad de café normalmente viene marcada por la capacidad del filtro, pero conviene saber que no hay que prensar ni apelmazar jamás el café. Para enrasarlo, podemos dar al filtro suaves golpecitos con una cuchara, pero sin manipular demasiado el café sino dejando que él mismo ocupe su espacio.

Al poner a calentar la cafetera italiana, la llama debe quedar ajustada a la base de la cafetera, con un fuego medio y constante, que solo hay que apagar cuando ya haya acabado de salir todo el café. Antes de servirlo, es mejor remover el café dentro de la cafetera para homogeneizarlo.

Finalmente, es recomendable lavar la cafetera después de cada uso. De forma ideal no conviene usar ni estropajos ni detergentes sino solo agua caliente, haciendo especial hincapié en la limpieza del filtro y dejando secar las piezas por separado.

En El blog de carritus | El mejor café del mundo, a tu alcance

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>